Los mejores efectos reafirmantes se obtienen combinando la tecnología EMS con luz roja (620–630 nm), ya que los microimpulsos tonifican los músculos y la luz roja favorece la elasticidad y suavidad de la piel. Durante la sesión, aplica una capa gruesa de gel para ultrasonidos en el rostro, selecciona el modo adecuado y desliza lentamente el contorno de acero del dispositivo desde el centro del rostro hacia arriba y hacia afuera.
Este tratamiento debe durar entre 5 y 10 minutos y realizarse en las áreas de la línea mandibular, mejillas y frente. Recuerda no detener el dispositivo mucho tiempo en un solo lugar y siempre mantener un deslizamiento constante, lo que garantizará comodidad y una correcta conducción de los impulsos.