Aftas: ¿por qué aparecen y cómo cuidar la higiene bucal mientras duran?
Las aftas son pequeñas úlceras dolorosas de la mucosa bucal que tarde o temprano afectan a casi todo el mundo. Aparecen de repente y pueden dificultar comer y hablar; pese a su pequeño tamaño, pueden resultar muy molestas. En este artículo explicamos qué son las aftas, por qué aparecen y dónde suelen salir: en la lengua, en la encía o junto a un diente. También ofrecemos consejos para mantener la higiene bucal mientras el afta aún duele, sin irritarla más, y explicamos cuándo conviene consultar a un médico o dentista.
¿Qué son las aftas y por qué aparecen?
Un afta es una pequeña erosión redonda u ovalada de la mucosa bucal, normalmente de color blanquecino o amarillento y rodeada por un borde rojo. Suele medir unos pocos milímetros, aunque también pueden aparecer lesiones más grandes. El dolor es característico y aumenta al entrar en contacto con la comida o la bebida, e incluso al hablar o cepillarse los dientes. Las aftas son unas de las lesiones bucales benignas más comunes. Aparecen solas o en pequeños grupos y suelen desaparecer por sí solas en unos días o, a veces, en un par de semanas. Aunque son frecuentes, siguen suscitando muchas preguntas, ya que pueden aparecerle a prácticamente cualquier persona, independientemente de su edad.
¿Por qué salen aftas?
Las causas de las aftas no están del todo claras, pero se mencionan varios factores que suelen estar relacionados con su aparición.
Irritaciones y pequeñas lesiones en la boca
Las aftas suelen aparecer tras una pequeña lesión mecánica: morderse la mejilla o la lengua, pincharse con el borde afilado de una patata frita o una tostada, cepillarse los dientes con demasiada fuerza o rozarse con un aparato de ortodoncia. La irritación localizada de la mucosa puede ser el punto de partida de la lesión.
Estrés, agotamiento y otros factores
A muchas personas les salen aftas durante periodos de mayor estrés, agotamiento o defensas bajas. Algunos alimentos, por ejemplo, los muy ácidos o picantes, así como los cambios relacionados con el estilo de vida diario, también pueden influir. Se trata de una lista de factores que pueden favorecer su aparición, no de una única causa confirmada.
¿Por qué pueden reaparecer las aftas?
A algunas personas les salen aftas repetidamente, con intervalos de varias semanas o meses. Esta tendencia a las recaídas puede variar de una persona a otra y estar relacionada con los factores mencionados anteriormente. Si las aftas reaparecen con frecuencia y afectan regularmente a la comodidad al comer o hablar, conviene consultarlo con un médico o dentista, en lugar de esperar cada vez a que la lesión desaparezca por sí sola.
¿Dónde aparecen las aftas con más frecuencia?
Las aftas pueden aparecer en distintas zonas de la boca, y su ubicación influye en cuánto pueden molestar en el día a día.
Afta en la lengua
Las aftas en la lengua son de las más molestas, porque la lengua está en constante movimiento al comer, beber, hablar y tragar. Incluso una lesión pequeña en esta zona puede causar muchas molestias, y tocarla accidentalmente con los dientes o el cepillo duele aún más. Por eso, si tienes aftas en la lengua, conviene comer y cepillarte con especial suavidad.
Afta en la encía
Las aftas también aparecen en las encías, tanto en la encía libre como en la zona de unión entre la mucosa y la encía. En esta ubicación es fácil que se produzca una irritación adicional al cepillarse, sobre todo si el cepillo tiene cerdas duras o el movimiento del cepillado es demasiado enérgico.
Afta en la encía junto al diente: ¿qué puede significar?
Una afta en esta zona tiene un aspecto similar al de otras partes: es una pequeña erosión dolorosa con el centro claro y un borde rojo. Sin embargo, si la lesión junto al diente tiene un aspecto atípico o causa un dolor intenso, es una señal de que no conviene esperar y hay que consultar a un dentista (más abajo encontrarás la lista completa de situaciones que requieren consulta).
Aftas en la cara interna de las mejillas y los labios
La cara interna de las mejillas y los labios también son zonas frecuentes, ya que están especialmente expuestas a mordeduras. Las recomendaciones son las mismas que para otras zonas: limitar la irritación adicional y tener paciencia.
El modo Soft permite cambiar por un momento a un cepillado más suave cuando los tejidos de la boca son propensos a irritarse y sangrar.
¿Cuánto tarda en curarse una afta?
El tiempo de curación de una afta puede variar y depende principalmente de su tamaño y de las características de cada persona. Las lesiones pequeñas suelen desaparecer antes que las más grandes o más irritadas.
¿Puede desaparecer sola una afta?
La gran mayoría de las aftas se curan solas, sin necesidad de un tratamiento especial, en aproximadamente una o dos semanas. Durante este tiempo, es fundamental evitar irritar aún más la lesión: no consumas alimentos picantes, duros o muy calientes, y evita tocar la afta con la lengua o las uñas.
¿Cuándo conviene consultar por una afta?
Si la afta dura más de lo habitual, reaparece con mucha frecuencia, tiene un aspecto atípico o dificulta considerablemente comer y beber, es una señal de que conviene consultar a un médico o dentista. Más adelante en el artículo describimos las situaciones concretas en las que realmente vale la pena no aplazar la visita.
¿Qué hacer con las aftas en la boca?
Como las aftas suelen curarse solas, la pregunta «qué hacer con las aftas» se reduce principalmente a cómo aliviar las molestias y no interferir en la curación natural.
¿Cómo reducir la irritación de una afta?
Lo más importante es la delicadeza. Al comer, conviene evitar los alimentos que puedan irritar la lesión: muy salados, ácidos, picantes o con bordes afilados, como las patatas fritas, las tostadas o los frutos secos. También puede ayudar comer por el lado de la boca donde no haya aftas y beber líquidos templados, no calientes.
¿Cómo mantener la higiene bucal cuando se tiene un afta?
La higiene bucal sigue siendo importante cuando duele un afta, porque la placa dental acumulada y los restos de comida también pueden irritar la mucosa. La clave está en cómo cepillarse: con suavidad, sin presionar la zona de la lesión y, preferiblemente, con un cabezal suave.
Higiene bucal cuando se tienen aftas
La aparición de un afta no significa que haya que dejar de cepillarse a diario. Sin embargo, es importante evitar irritar aún más la zona dolorida y extremar la delicadeza al mantener la higiene.
¿Se pueden cepillar los dientes cuando se tiene un afta?
Sí, se recomienda cepillarse los dientes cuando se tiene un afta, siempre que se haga con cuidado. Conviene evitar el contacto directo con la zona dolorida, mover el cepillo con movimientos suaves y cortos, y no presionar con fuerza las encías alrededor de la lesión. Dejar de cepillarse para no irritar el afta suele empeorar la situación, ya que favorece la acumulación de placa dental.
¿Qué cepillo es adecuado para una boca sensible?
Para una boca sensible, resulta útil un cepillo que permite ajustar la intensidad del cepillado. El cepillo sónico ZENT SoniQ tiene cuatro modos de funcionamiento, incluido el modo Soft, pensado para los tejidos propensos a irritarse y sangrar. Así, cuando aparece una afta en la boca, puedes cambiar temporalmente a un modo más suave en lugar de dejar de cepillarte bien. SoniQ combina vibraciones sónicas con un movimiento oscilatorio de hasta 40 grados, y su Smart Timer integrado controla los dos minutos completos de cepillado y avisa cada 30 segundos de que es momento de cambiar de zona. Un cepillo sónico para un cepillado delicado es una solución para el día a día, no solo mientras se cura un afta.
¿Se puede usar un irrigador cuando se tienen aftas?
En este caso conviene actuar con precaución. El irrigador no sirve para tratar las aftas y no debe utilizarse con ese fin. Es un dispositivo que ayuda a mantener la higiene diaria de los espacios interdentales, es decir, de las zonas a las que el hilo dental y el cepillo no siempre llegan de forma eficaz. Si tienes una afta en la boca, dirige el chorro de agua lejos de ella y elige el modo de presión más suave para no irritar aún más la zona dolorida. El irrigador dental ZENT Stream+ ofrece varios modos de presión, desde suaves hasta más intensos, para que puedas adaptarlo al estado actual de tus encías. Es un dispositivo de uso doméstico, no un producto sanitario. Ayuda eficazmente a mantener la higiene diaria, pero no sustituye el tratamiento ni las visitas regulares al dentista.
¿Cómo mantener la higiene de la lengua cuando tienes una afta?
La lengua también requiere una limpieza suave, sobre todo si la afta está en otra zona de la boca y la saburra lingual podría favorecer la proliferación de bacterias. En cambio, si la afta está en la lengua, hay que tener aún más cuidado: límpiala suavemente, evitando la zona dolorida, y no la frotes con demasiada intensidad.
Ver también: Eliminación de cálculos amigdalinos: ¿qué métodos son eficaces y seguros?
¿Qué debes evitar cuando tienes aftas?
Una lista práctica para evitar prolongar las molestias.
No irrites la afta al cepillarte
Evita que el cepillo entre en contacto directo con la zona dolorida y no presiones las cerdas contra ella.
Evita los alimentos duros y con bordes afilados
Las patatas fritas, las tostadas, los frutos secos, las cortezas de pan y las verduras crudas con bordes afilados pueden lesionar aún más la mucosa, que ya está irritada.
Ten cuidado con los productos muy calientes e irritantes
Las bebidas y comidas calientes, así como los alimentos muy ácidos, salados o picantes, intensifican el ardor y el dolor en la zona de la afta.
No intentes quitar la afta mecánicamente
Tocar, rascar o intentar quitar una afta con la uña o con otro objeto no acelera la curación y aumenta el riesgo de irritarla aún más.
¿Cómo prevenir la reaparición de las aftas?
Como las aftas reaparecen en algunas personas, conviene revisar los hábitos diarios que pueden reducir la frecuencia con la que aparecen.
Higiene bucal regular y suave
El cepillado regular pero suave y la limpieza interdental limitan la acumulación de placa, que por sí sola puede irritar la mucosa.
Proteger la mucosa de las lesiones
Conviene prestar atención a la técnica de cepillado, sin ejercer demasiada presión, evitar morderse las mejillas o los bolígrafos y, si los bordes del aparato de ortodoncia son afilados, consultar con el ortodoncista cómo proteger la zona.
Observar los factores que provocan las aftas
Si observas que las aftas aparecen después de determinadas situaciones, por ejemplo, tras un episodio de mucho estrés, al comer ciertos alimentos o por cansancio, conviene hacer un seguimiento. Estas anotaciones personales también pueden ser útiles al hablar con un médico o dentista si las aftas siguen reapareciendo.
¿Cuándo conviene consultar por aftas recurrentes?
Un afta aislada y esporádica normalmente no requiere una visita al especialista. La situación es distinta cuando las aftas aparecen con regularidad, cada pocas semanas, y empiezan a afectar de verdad a la comodidad al comer o hablar. En ese caso, conviene comentarlo con un médico o dentista para comprobar si hay algo más que una irritación típica y ocasional.
Ver también: Mal aliento a pesar de cepillarse los dientes: causas
¿Cuándo conviene acudir al médico o al dentista por un afta?
Un afta típica dura poco, es inofensiva y desaparece por sí sola. Sin embargo, hay situaciones en las que una lesión bucal requiere la evaluación de un especialista, y no solo cuidados en casa. Conviene consultar a un médico o dentista si se da alguna de estas circunstancias:
- que la lesión persista mucho más tiempo de lo habitual,
- que las aftas reaparezcan con frecuencia,
- que aparezcan a la vez aftas muy grandes o numerosas,
- que el dolor sea intenso y desproporcionado al tamaño de la lesión,
- que haya dificultades para comer o beber,
- que la lesión tenga un aspecto inusual, distinto del habitual,
- que no haya mejoría con el paso del tiempo.
Ninguno de los puntos anteriores sirve para autodiagnosticarse. Son indicaciones de cuándo conviene simplemente mostrarle la lesión a un especialista, en lugar de esperar a que desaparezca por sí sola.
Aftas: preguntas frecuentes
¿Qué es un afta?
Un afta es una pequeña erosión dolorosa de la mucosa bucal, normalmente blanca o amarillenta en el centro y rodeada por un borde rojo. Es una de las lesiones bucales más comunes e inofensivas y suele curarse por sí sola en unos días o hasta un par de semanas.
¿Qué hacer con las aftas en la boca?
Lo más importante es actuar con suavidad: evitar los alimentos duros, crujientes, muy calientes o picantes, reducir la irritación de la lesión y mantener una higiene bucal cuidadosa, pero regular, durante la curación.
¿Se pueden cepillar los dientes cuando se tiene un afta?
Sí, conviene hacerlo con suavidad y evitar el contacto directo con la zona dolorida. Dejar de cepillarse los dientes no ayuda a la curación y favorece la acumulación de placa dental.
¿Es normal tener un afta en la lengua?
Sí, la lengua es uno de los lugares donde aparecen aftas con más frecuencia. Puede resultar especialmente molesta debido al movimiento constante de la lengua al comer y hablar, pero las recomendaciones son las mismas que para las aftas en otros lugares.
¿Qué significa tener un afta en la encía, junto a un diente?
Un afta que aparece en la encía, cerca de un diente, tiene un aspecto similar al de las que aparecen en otros lugares: es una pequeña erosión dolorosa con el centro claro. Si la lesión tiene un aspecto inusual, causa mucho dolor o no desaparece con el tiempo, conviene consultar a un dentista.
Las aftas son una afección común, aunque desagradable, de la higiene bucal para la mayoría de nosotros. Cepillarse suavemente, usar el irrigador con cuidado y tener paciencia suelen bastar para esperar a que se curen. Sin embargo, si las aftas reaparecen con frecuencia o tienen un comportamiento inusual, lo mejor es consultar a un dentista.
Ver también: Gingivitis - síntomas, causas y qué ayuda