El cepillado tradicional a menudo no basta para eliminar los restos de comida de debajo de los brackets y los alambres del aparato de ortodoncia, lo que puede causar mal aliento, sangrado de encías y placa que provoca caries. Por eso, un irrigador dental para personas con aparatos de ortodoncia se convierte en una herramienta imprescindible para el cuidado diario. Recuerda que elegir la herramienta adecuada puede ayudar al tratamiento de ortodoncia, así que ¡vale la pena cuidar la higiene!
¿Por qué es imprescindible un irrigador si llevas aparato?
La irrigación dental es un proceso de limpieza de la cavidad bucal mediante un chorro de agua a presión. Gracias a ella, puedes llegar a las zonas problemáticas y limpiarlas a fondo.
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Los estudios confirman que los componentes metálicos del aparato aumentan considerablemente la cantidad y variedad de bacterias en la zona de las encías [1]. El irrigador resuelve este problema al expulsar incluso las migas más pequeñas de los lugares a los que no llega el cepillo. El chorro de agua llega debajo de los brackets, entre los dientes y a lo largo de la línea de las encías, proporcionando una limpieza completa.
Irrigador dental con chorro de agua a presión y boquilla giratoria, presión regulable y diseñado para uso doméstico.
Ver productoCaracterísticas clave de un irrigador para personas con aparatos de ortodoncia
Presión de agua regulable
Al llevar aparato, las encías pueden estar más sensibles y ser más propensas a sangrar. Un irrigador dental debe permitir regular la presión: desde un chorro suave para las encías sensibles hasta uno más potente para eliminar los restos de comida con mayor eficacia.
Boquillas ortodónticas especiales
Las boquillas estándar no siempre son adecuadas para los aparatos. Busca modelos con boquillas ortodónticas específicas, más finas y que lleguen mejor por debajo de los alambres. Algunas tienen una forma especial que facilita la limpieza alrededor de los brackets.
Capacidad del depósito de agua
Con aparato, la irrigación lleva más tiempo que un enjuague normal. Elige un modelo con un depósito más grande (de al menos 600 ml) para no perder tiempo rellenándolo.
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Potencia y rendimiento
Un irrigador dental para personas con aparatos debe generar un chorro con una presión mínima de 20 PSI. Es suficiente para eliminar los restos de comida sin dañar los tejidos delicados. Comprueba también la frecuencia de pulsación: lo ideal es entre 1200 y 1400 pulsaciones por minuto.

Facilidad de uso
Elige un modelo con controles intuitivos para que la irrigación se convierta en una rutina agradable y no en una tarea pesada.
Funciones adicionales
Algunos irrigadores ofrecen funciones de masaje de encías, distintos modos de funcionamiento o la posibilidad de añadir enjuague bucal. Estas opciones pueden resultar especialmente útiles si llevas aparato y tus encías necesitan cuidados adicionales.
Un ejemplo de este tipo de solución es ZENT® Stream+, que ofrece tres modos de funcionamiento (Suave, Normal y Pulsátil) y una presión regulable de 40-110 PSI. El dispositivo cuenta con una boquilla ortodóntica especial, diseñada para las personas que llevan aparatos de ortodoncia: su diseño más fino facilita llegar por debajo de los alambres y alrededor de los brackets.
¿Cómo usar correctamente un irrigador si llevas aparato?
Empieza con el nivel de presión más bajo y auméntalo gradualmente. Dirige el chorro de agua en un ángulo de 90 grados con respecto a la línea de las encías y mueve la boquilla a lo largo de cada diente. Presta especial atención a las zonas alrededor de los brackets y debajo de los alambres: es ahí donde suelen acumularse las bacterias.
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Usa el irrigador a diario, preferiblemente después de cada comida. Así evitarás que se acumulen restos de comida y proliferen bacterias dañinas.
Elegir el irrigador adecuado mientras llevas aparato de ortodoncia es una inversión en la salud de tus dientes y encías. Recuerda las características clave: presión regulable, boquillas adecuadas y un depósito amplio. El irrigador que elijas dependerá de tus necesidades particulares: uno de sobremesa para usar en casa o uno portátil, ideal para viajar. Sea cual sea tu elección, usar el irrigador con regularidad facilitará mucho mantener la higiene con el aparato y ayudará a evitar problemas de encías.

Preguntas frecuentes
¿El irrigador sustituye al cepillado de los dientes?
No, el irrigador para las bolsas gingivales complementa el cepillado, pero no lo sustituye. Obtendrás los mejores resultados combinando ambos métodos de limpieza.
¿Puedo añadir enjuague bucal al irrigador?
La mayoría de los fabricantes recomienda usar agua limpia y tibia. Si quieres usar enjuague bucal, consulta las instrucciones: algunas sustancias pueden dañar el dispositivo.
¿A partir de qué edad se puede usar un irrigador?
Los niños pueden usar un irrigador dental a partir de los 6 años, bajo la supervisión de un adulto. Empieza con la presión más baja y enseña al niño a usarlo correctamente.
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Referencias
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Lucchese A. et al. "Cambios en la microbiota oral debidos a los aparatos de ortodoncia: revisión sistemática." Journal of Oral Microbiology, 2018.